Ascensores del metro rotos gracias a los zopencos 1

Mayoritariamente, los ascensores de Barcelona se rompen debido al elevado uso que se hace de ellos por parte de personas que pueden ir perfectamente por las escaleras, pero que pasan de todo y suben con el ascensor.

Cuando se rompe, entonces ellos van por las escaleras y los que llevamos carritos de bebés, maletas o sobretodo sillas de ruedas, nos fastidiamos a base de bien.

Esta gente, no sólo son zopencos por utilizar el ascensor cuando no les hace ninguna falta (algunos son jóvenes o incluso madres con hijos adolescentes), sino los peores son los que suben 10 (o más!) dentro del ascensor y obviamente LO ROMPEN.

cartel-metro-ascensor-pegatina

A continuación unas fotos de incívicos e insolidarios ciudadanos:

2 pensamientos sobre “Ascensores del metro rotos gracias a los zopencos 1”

  1. Me ha encantado tu blog, de verdad que hacia falta alguién para decir las cosas como realmente son. Cuantas veces estuve esperando tanto tiempo por el ascensor com el carrito y mi hija y el mismo estava lleno de gente fuerte, joven con bicicletas y por no hablar del olor a orina que tienen muchos, un asco!
    Me gustaria también hablar de las personas fumantes que tiran el pitillo en el suelo y no tienen la dignidad de al menos pisarlos para que se apaguen, duplamente cerdos, por tirar en el suelo y aún dejarlos echando el humo. Ya no disimulo voy por detras de la persona y pisoteo el pitillo, a la gente hay que educarlas más porque de verdad que la sociedad está cada día peor.

  2. Estoy absolutamente de acuerdo. hace mucho tiempo que me fijo en esto y, cuando lo comento con personas de mi alrededor, me miran raro y no comprenden por qué cuestiono el uso de los ascensores. Yo soy de los que me he visto obligado a subir y bajar el carro portabebés de mis hijos durante la glorios época en que no gozábamos de estas ventajas. por eso valoro estos adelantos tan necesarios para quienes realmente lo necesitan. es insultante ver, a la llegada del metro a la estación, como gente sale literalmente a la carrera para ser los primeros en llegar al ascensor. he llegado a ver a una chica con su hijo en el carro tener que esperar a un segundo turno para subir o bajar tras llenarse la cabina de gente que no les hace maldita la falta. ante un reproche, la respuesta es siempre la misma: yo pago como todo el mundo y tengo el mismo derecho. no es una cuestión de derechos, sino de sentido común y conciencia social.

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