Pues resulta que el día de la carga policial en la Ciutadella de Barcelona, cuando pasaron los supuestos actos violentos de tirar pintura, poner cruces con rotulador, zarandear ciegos y comerse a sus perros lazarillos a la brasa, misteriosamente no habían cámaras que pudiesen verificar si todo ello era cierto.
Menos la cruz en la espalda [...]




