Paseando por el carrer Tapioles, nos encontramos con este panorama:
Paseando por el carrer Tapioles, nos encontramos con este panorama:
Entiendo que el mercado de Sant Antoni lo vayan a reformar dentro de poco, pero… ¿ es necesario que estén las cajas de la luz abiertas? ¿O tiene que pasar una desgracia para que se controle el tema?
Con lo que costó erradicar en este país que la gente dejara de escupir por el problema sanitario que comporta, por no hablar de las asquerosas escupideras que habían en las entradas de edificios y locales… y volvemos de nuevo atrás, la gente escupe por todos lados.
Los días que llueve, el Carrer de Blai se convierte en una pista de patinaje inprovisada, donde los niños se lo pasan bien pero la gente mayor (y no tan mayor) se dan cada tortazo, que no entiendo como no se ha matado alguien aún.
A pesar que Barcelona sigue plagada de bicicletas rotas, el Ayuntamiento parece que le importa un rábano que roben y rompan bicicletas todos los días.
Eso si, para gastarse dinero en tonterías como la última campaña ViscaBarcelona, no tienen reparo.
