En el Carrer d’Elkano, había un árbol con una bicicleta atada, a la que le habían robado la rueda de detrás. Vamos a ver una cronología visual de la pobre bicicleta.
En el Carrer d’Elkano, había un árbol con una bicicleta atada, a la que le habían robado la rueda de detrás. Vamos a ver una cronología visual de la pobre bicicleta.
Como ya han llenado las calles de cementos y los críos se han quedado sin lugar (limpio) donde jugar, ahora tienen un nuevo entretenimiento, mangonear la caja de electricidad que hay abierta y a su altura.
Supongo que hasta que no haya una desgracia, no lo arreglarán.
Se me ponen los pelos de punta cada vez que paseo por esta calle. No hay que ser un lumbreras para ver que tarde o temprano habrá una seria desgracia.
