Es una pena que una Avenida tan bonita como la Avda. Mistral, con jardincitos y parques infantiles, se vea afectada por la oleada de vándalos y maleducados que destrozan bicis o dejan que sus perros lo ensucien todo.
Es una pena que una Avenida tan bonita como la Avda. Mistral, con jardincitos y parques infantiles, se vea afectada por la oleada de vándalos y maleducados que destrozan bicis o dejan que sus perros lo ensucien todo.
Ya no aguanto más, cada vez que paso por Paral·lel, me asaltan estos energúmenos con sus puñeteros menús.
Hace años yo iba justamente a ese bar a desayunar, pero desde que tocan las narices a los peatones, que paso de ir.
